En muchas viviendas actuales, especialmente en pisos urbanos, el espacio se comparte y se transforma según las necesidades del día a día. Salones abiertos, dormitorios con zona de trabajo o estudios integrados son ya habituales.
En este contexto, los armarios como separadores de ambientes se han consolidado como una solución inteligente: permiten organizar, almacenar y dividir sin levantar muros ni renunciar a la luz.
En este post analizamos cómo aprovecharlos desde un punto de vista práctico y estético.